David Peña ha sabido demostrar la peculiar intuición que lo ha convertido en referencia venezolana de virtuosismo y espontaneidad en la ejecución del contrabajo en los más diversos formatos. Y es que como el zancudo, apelativo con el que cariñosamente lo llaman sus amigos, Peña posee la fuerza, agilidad, pulso, precisión, fluidez y grácil potencia etérea para domar ese alto y sinuoso instrumento. Zancudo, nacido David, en Caracas, un miércoles de abril de 1962; creció rodeado de mucha música y canto. Niño apenas, comienza a tocar de manera autodidacta el cuatro, la guitarra y la mandolina. Más tarde, incursiona en el contrabajo y en la ejecución de tambores afrovenezolanos. En 1990 busca formalizar su ya amplia formación musical, realizando estudios de teoría y solfeo, armonía y de contrabajo con el profesor Félix Tovar, en la Escuela Pedro Nolasco Colón. En el plano profesional, realiza giras nacionales e internacionales, así como diversas grabaciones con destacados grupos y solistas, entre los que se encuentran Malembe, Costa Caribe, La Guapeña, Armonía Bajo dos Cuatros, Bandolas de Venezuela, Cuatro Arpas y Un Cuatro, Los Hermanos Hurtado, Lilia Vera, Cecilia Todd, Esperanza Márquez, Corina Peña, Soledad Bravo, Alfredo Naranjo, Paul Desenne, Cheo Hurtado, Luís Julio Toro y Cristóbal Soto. Desde 1989 forma parte de Ensamble Gurrufío, participando en todas sus producciones discográficas, ocho en total, y ofreciendo conciertos en importantes salas de Estados Unidos, Japón, Brasil, México, Colombia, Chile, Ecuador, Alemania, Francia e Inglaterra y España, entre otros países. Su entrada a la agrupación aportó el pulso, voluptuosidad y equilibrio en la polirítmica plática que con genio y asombrosa destreza sostienen sus talentosos integrantes en sus interpretaciones únicas e irrepetibles. En Septiembre de 1999 fue invitado por el compositor argentino Oswaldo Golijov para el estreno mundial de “La Pasión Según San Marcos”, en la ciudad de Stuttgart (Alemania), como contrabajista de la orquesta. Esta producción -editada en doble CD por el sello alemán Haenssler Classic- fue postulada en el año 2000 al Grammy, máximo premio de la industria discográfica norteamericana como Mejor interpretación coral. En el año 2002, esta grabación es de nuevo nominada a ese prestigioso galardón, esta vez en su versión latina, en la categoría Mejor Álbum Clásico. Dirigida por la profesora María Guinand, esta obra se presentó en Estados Unidos y Venezuela en el año 2000 y, en el 2002, es representada nuevamente en territorio estadounidense y estrenada en Australia. Peña integra, además, la Camerata Criolla, orquesta de cámara que debutó en Venezuela en marzo de 2002 impactando por su sonoridad y su repertorio, que traduce la rica diversidad de la música venezolana. Paralela a su labor como músico, desarrolla actividades de producción artística y discográfica.

 

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